El día que la magia vino para quedarse.

Hace algún tiempo surgió en mí la necesidad de cambiar el rumbo de mi vida para comenzar con una nueva andadura, lejos de lo ya conocido. Los porqué los tenía claro (lo conocido empezaba a ser monótono y poco saludable), los resultados que traería tal decisión no tanto, aún así la intuición me susurraba que a peor no podía ir. Diversas crisis derivadas a un preocupante cuadro de ansiedad (reflejo de mis batallas internas) se proyectaban al exterior en forma de vicios y comportamientos destructivos que parecían ser un buen motivo para empezar a caminar en otra dirección. Hoy, después de unos dos años, solo puedo dar las gracias a aquella situación que estaba arrastrando y que me impulsó a realizar estos cambios tan profundos para reencontrarme con lo que siempre fui y que en algún momento de mi vida abandoné para adoptar un papel que estaba lejos de mi auténtica naturaleza. Fue a partir de entonces cuando comencé a percibir la magia, el misterio, la belleza de que todo es amor y que esta nueva visión de la vida venía para quedarse conmigo para llenarme de paz y felicidad hasta el presente de mis días, curiosamente podía mirar a mi pasado de manera distinta, sin miedo ni sentimiento de culpa, al entender por fin, que todo recobraba sentido y que todo lo vivido hasta entonces tenía una razón de ser, ha sido como un plan perfectamente orquestado para el proceso evolutivo de mi conciencia, lo que yo por aquel entonces no era consciente y la manera de experimentarlo fue desde el miedo, sufriendo. Desde este punto es donde comenzaré a compartir con vosotros todo lo que he acumulado en mi experiencia para aquellos a los que les pueda servir en su camino, arrojando toda la luz que pueda proyectar, a través del amor, que es el estado natural y la base del Ser, y que al darte cuenta de ello la vida se torna como lo que la misma naturaleza del Universo es, mágica, bella y misteriosa.

Quisiera también saludar y dar un fuerte abrazo a todas las personas que en algún momento de sus vidas se cruzaron con la mía, para llenarme de amor o aprendizaje. También saludar y agradecer a aquellos que decidan visitar este blog para contrastar lo que hasta el momento son mis verdades (fruto de un trabajo empírico sobre mi persona) con las suyas. A todos ellos desearles mucho amor y que se abrochen los cinturones porque vengo dispuesto a desmontar todo aquello que no esté alineado a nuestra verdadera naturaleza. 😀